Los productos de limpieza hechos en casa son perfectos para cuidar el medio ambiente, son baratos y te sacan de un apuro cuando te quedaste sin tu producto de cabecera. Seguro ya conoces que sirven para limpiar el baño, la cocina u otras partes de la casa, pero hoy te mostraré 4 productos caseros para limpiar las alfombras que te cambiarán la vida. No corras hasta la tienda a comprar ese producto especial para limpiar alfombras, hazlo tú misma. 

Para conseguir un limpiador de vidrios casero potente, combina una taza de alcohol etílico y otra de agua, con una cucharada de amoníaco. Vierte la mezcla en una botella de aerosol, y limpia las ventanas y otros productos de vidrio según lo desees. La mayoría de los productos de vidrio pueden limpiarse con amoníaco; sin embargo, limpiar vidrios polarizados con amoníaco puede dañarlos o extraer su tinte.
En entornos escolares, este tipo de suelo es ideal. reduce el riesgo de resbalones y proporciona amortiguación en caso de caídas. También tiene excelentes cualidades acústicas, lo que limita la propagación del ruido. Además, se pueden crear diseños a medida, zonificar áreas y crear entornos atractivos. En otros usos educativos, las baldosas de moqueta se han utilizado a menudo para residencias de estudiantes. Un ejemplo de esto son las residencias de estudiantes Mason en la Universidad de Birmingham, que utilizaron burmatex, un fabricante del Reino Unido en 2008. Fue importante crear una apariencia doméstica para los pisos de estudiantes independientes, pero para combinar esto con la durabilidad y la longevidad. El uso de losetas de moquetas comerciales hizo que cualquiera de los pisos se manchara o dañara, y se podría haber hecho un reemplazo fácil y económico de las tejas.

Las alfombras comerciales de Interface también se utilizaron en la nueva oficina nacional de la Agencia de Medio Ambiente en Bristol. Debido a la naturaleza de la organización, las credenciales medioambientales del tipo de suelo utilizado fueron de gran importancia. Era importante crear un entorno moderno y atractivo, manteniendo la sostenibilidad en el núcleo de la instalación. El resultado fue un espacio de trabajo muy práctico pero llamativo, inspirado en el color de la naturaleza.
Los limpiadores de vidrio que contienen amoníaco son efectivos para limpiar otros materiales además de vidrios y ventanas. Diluye una cucharada de amoníaco en media taza de agua. Usando guantes, sumerge una toalla en la mezcla y frota las manchas de la alfombra con suavidad. Deja que la solución se asiente en la alfombra por unos 10 minutos y luego coloca una toalla seca sobre la mancha. Aplica presión a la toalla para absorber el exceso de líquido.
Los limpiadores de vidrio que contienen amoníaco son efectivos para limpiar otros materiales además de vidrios y ventanas. Diluye una cucharada de amoníaco en media taza de agua. Usando guantes, sumerge una toalla en la mezcla y frota las manchas de la alfombra con suavidad. Deja que la solución se asiente en la alfombra por unos 10 minutos y luego coloca una toalla seca sobre la mancha. Aplica presión a la toalla para absorber el exceso de líquido.
El bicarbonato de sodio es un excelente limpiador y los aceites, sobre todo los mencionados, no solo dejarán un aroma maravilloso, sino que también colaborarán con la limpieza de tu alfombra porque tienen cualidades antibacteriales. Ahora, si tienes mascotas, se recomienda que no utilices el aceite de árbol de té. Tienes que mezclar ambos ingredientes en un recipiente con agujeros -por ejemplo, un salero- y dejar reposar la mezcla por 24 horas. Luego espolvorea esta especie de talco sobre tu alfombra, espera de 10 a 15 minutos y aspírala como de costumbre. ¡Mmmm, que rico aroma! 
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