Para conseguir un limpiador de vidrios casero potente, combina una taza de alcohol etílico y otra de agua, con una cucharada de amoníaco. Vierte la mezcla en una botella de aerosol, y limpia las ventanas y otros productos de vidrio según lo desees. La mayoría de los productos de vidrio pueden limpiarse con amoníaco; sin embargo, limpiar vidrios polarizados con amoníaco puede dañarlos o extraer su tinte.

Con este producto podrás matar las pulgas y sus huevos, alejar a los ratones, desinfectar tu alfombra y refrescar el aroma del lugar donde la pongas, ¿no te encanta? Solo tienes que mezclar los ingredientes en un recipiente y esperar que se seque la pasta; luego desarma los grumos que puedan haberse armado y esparce el polvo sobre tu alfombra. Espera 30 minutos y aspírala. ¿Cómo te quedó?
Los limpiadores de vidrio que contienen amoníaco son efectivos para limpiar otros materiales además de vidrios y ventanas. Diluye una cucharada de amoníaco en media taza de agua. Usando guantes, sumerge una toalla en la mezcla y frota las manchas de la alfombra con suavidad. Deja que la solución se asiente en la alfombra por unos 10 minutos y luego coloca una toalla seca sobre la mancha. Aplica presión a la toalla para absorber el exceso de líquido.
Una de las mejores opciones que tiene para conseguir su alfombra como nuevo otra vez es contratar a un limpiador de alfombras comerciales. Hay muchas empresas de limpieza por ahí que limpiar sus alfombras a fondo sin que tenga que preocuparse por hacer el trabajo usted mismo. De hecho, algunas de estas empresas se mueven sus muebles o estar dispuesto a limpiar, incluso si usted no está en casa, un beneficio que le permite programar más fácilmente.
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